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El camino que elegimos

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Jean Paul Sartre "The Trascendence of Ego"  Quiero la lucha; la que me llena por dentro, la que hace palpitar a mi corazón. La quiero presente en mi andamiaje de pensares, para luego olvidarla en los quehaceres del hogar. Contraigo la balanza: el contrapeso de la estadía en un vaivén, la autoridad de decir “te amo” sin ser juzgado, la certeza de hablar con el saber. Para entrar en remordimientos, y olvidarlo todo a la vez. Establezco una estructura, en la coordinación de mi vida, en la añoranza de mi ser, por los complejos raros que he desarrollado, y las esperanzas divinas que he visto nacer. Me reflejo en la vitrina de mi alma y mi espíritu, reconociendo mi presencia, mi intervención divina, mi último remordimiento, sin deberle nada a nadie. No me temo, me perdono, me acepto y me elijo a mi mismo, alumbrando mi destino, exigiendo mi propósito.  Suelo mirar el presente, desde la cima, con ojos águila, rodeando fijamente a miles de seres ...

Oda a la mujer

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Lola Rodríguez de Tió (1843 - 1924) Imagen Recuperada de  wikipedia.org ¡Oh, mujer, creadora de vida! Tú, que donas tu amor en porciones vastas, tú, que continúas perdonando a quienes daño te causan; ruge el amor en tu mirada, sin miedo a la tregua, devoción intacta. ¡ Oh, mujer renovada! . ¡Oh, mujer madre, sacrificio viviente! Tú, que elegiste ser matrona, tú, que decides amar sin constricciones. Inspíranos en tu vientre para nunca traicionarte; porque somos viles los varones, al aferrarnos a los males, porque somos padres, y algunos irresponsables, porque hemos de amarte,   y amar a todas a la vez. ¡Oh, mujer luchadora, eterna juventud! Tú, que te involucras en gestiones empresariales, tú, que te aferras a las oportunidades concretas, con lucro o sin lucro, permite que tu amor prospere en el vaivén de las olas, que las marejadas comerciales nunca te detienen,     y arriésgalo todo, que todo te mereces. ...

Seamos

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Somos bestias racionales, capaces de actos prohibidos y de lujurias sexuales condenadas             por los demás. Nos acompañan siempre en la                   sangre, la intolerancia a la estupidez, la agresividad controlada [y el                   superego fiel compañero], y un ambiente que se presta para               actuar, y no volver a mirar atrás. Somos los nuevos vividores de las             artes traicioneras;                                                                                                         ...